FORO PASAJEROS: Una nueva movilidad para Montevideo: tren elevado eléctrico entre Tres Cruces y Parque Roosevelt

En el marco del foro Pasajeros, dedicado a debatir soluciones innovadoras y sostenibles para el transporte de pasajeros, las empresas uruguayas Berkes y Teyma, junto a la firma tecnológica brasileña Aerom, presentaron una ambiciosa propuesta de tren elevado eléctrico para el área metropolitana de Montevideo. La charla estuvo a cargo de Rafael Vendrasco, director comercial de Berkes Group, y Carlos Viurarena, gerente de Nuevos Negocios de Teyma.
La exposición, titulada “Una nueva movilidad para Montevideo”, estuvo a cargo de Rafael Vendrasco, director comercial de Berkes Group, y Carlos Viurarena, gerente de Nuevos Negocios de Teyma, quienes plantearon el proyecto como una alternativa innovadora, sustentable y complementaria al sistema de transporte existente.
“Pasajeros es un foro que reúne expertos en movilidad para discutir y explorar soluciones innovadoras y sostenibles que respondan a las necesidades actuales y futuras de nuestras rutas y ciudades”, señalaron al comienzo de la charla, agradeciendo la invitación y destacando la importancia de generar ámbitos de debate técnico sobre el transporte de pasajeros.
Una iniciativa privada para la movilidad metropolitana
Berkes y Teyma, ambas empresas uruguayas de ingeniería y construcción con fuerte presencia en los principales proyectos de infraestructura del país, decidieron unir esfuerzos para abordar uno de los problemas estructurales del área metropolitana: la congestión y los tiempos de viaje.
“Hace unos meses decidimos juntarnos para proponerle al gobierno una idea innovadora para solucionar el tema de la movilidad metropolitana”, explicó Vendrasco. Para ello, se asociaron con Aeromóvil de Brasil, empresa fundada por el ingeniero Coester, desarrollador de un sistema ferroviario impulsado por aire, de base neumática, con más de cuatro décadas de evolución tecnológica.
La propuesta fue presentada como iniciativa privada ante Presidencia en junio, luego de un proceso de análisis que incluyó las principales arterias de Montevideo y su área de influencia: Avenida Italia, 18 de Julio, 8 de Octubre, Camino Maldonado, Bulevar Batlle y Ordóñez y la conexión con el Aeropuerto.
“Después de analizar y hacer un masterplan, decidimos concentrarnos en el tramo de Avenida Italia, entre Tres Cruces y Parque Roosevelt, por ser uno de los corredores más congestionados y con mayor tráfico”, detalló Vendrasco.
El proyecto: recorrido, tiempos y estaciones
El sistema propuesto contempla un trazado de 14,4 kilómetros, que uniría Tres Cruces —nodo neurálgico del transporte metropolitano— con Parque Roosevelt, concebido como un punto estratégico de park and ride para los viajes provenientes del este, especialmente desde Canelones y la Costa de Oro.
Según explicó Viurarena, el recorrido completo podría realizarse en 23 minutos, con dos terminales multimodales en los extremos y 11 estaciones intermedias, espaciadas cada 800 a 1.000 metros.
“El foco siempre fueron las personas: el usuario del sistema y quienes conviven en la ciudad. Para el usuario, la clave es el tiempo”, remarcó, subrayando la necesidad de ofrecer un servicio confiable y competitivo frente al automóvil particular.
Por qué un tren elevado
Uno de los puntos centrales de la propuesta es su carácter elevado. Si bien implica una mayor inversión inicial, los expositores destacaron que ofrece ventajas operativas, urbanas y económicas.
“Al subir la vía, se eliminan los riesgos del tránsito: cruces, semáforos, interferencias. Eso nos da previsibilidad”, explicó Viurarena. Vendrasco agregó que, si bien la obra elevada tiene un costo inicial mayor, “tiene algo muy especial: un costo de operación muy bajo”.
El sistema permitiría operar con altas frecuencias, incluso fuera de hora pico. En la etapa de prefactibilidad se proyecta un tren cada tres minutos, con una capacidad de entre 380 y 420 pasajeros por formación, dependiendo de la configuración interior de los vagones.
Triple impacto: social, ambiental y económico
Durante la presentación se hizo especial hincapié en el triple impacto del proyecto. “Llegamos a una solución con impacto social, ambiental y económico, que enriquece la discusión sobre el transporte”, sostuvo Vendrasco.
Desde el punto de vista social, el objetivo es mejorar la calidad de vida de los usuarios, reduciendo tiempos de traslado y ofreciendo un servicio de primer nivel. “Para que alguien deje el auto tiene que haber un beneficio claro: tiempo, puntualidad y calidad”, afirmó.
El diseño elevado también permitiría integrar la ciudad, sin generar barreras urbanas. “No se segrega Avenida Italia; al contrario, se abre la posibilidad de generar nuevos espacios públicos”, explicó Viurarena.

En ese sentido, se planteó la creación de un parque lineal bajo la traza elevada, con áreas verdes, ciclovías, bicicletarios y espacios de encuentro. “Hay ejemplos en el mundo donde estas infraestructuras transforman zonas degradadas en corredores urbanos de alta calidad”, señaló.
En el plano ambiental, el sistema es 100 % eléctrico y de cero emisiones, sin neumáticos ni baterías. “La energía se usa para mover personas, no para transportar motores pesados”, explicó Viurarena, destacando la eficiencia del sistema neumático y la liviandad de la estructura, que “se integra al paisaje y al verde de la ciudad”.
El impacto económico se refleja tanto en la inversión como en la operación. Al tratarse de una vía elevada, se evitan obras complementarias como pasos a nivel o complejas sincronizaciones semafóricas. “El costo efectivo es realmente el que se necesita, sin sorpresas al final del proyecto”, indicó Viurarena. Los bajos costos operativos permitirían sostener altas frecuencias y un servicio competitivo.
Integración al sistema existente y desarrollo regional
Los disertantes fueron enfáticos en aclarar que el tren elevado no es una solución aislada.
“Ninguna solución de transporte va a ser completa por sí sola; necesita integrarse y coordinarse con el resto del sistema”, sostuvo Vendrasco, mencionando la necesidad de articular con ómnibus, otras soluciones troncales y futuros desarrollos.
El proyecto contempla estaciones aéreas con accesibilidad universal, escaleras mecánicas, ascensores y servicios, apuntando a mejorar no sólo el viaje sino también la experiencia de espera. Además, la flexibilidad del diseño permitiría transportar bicicletas y monopatines, fomentando la intermodalidad.
“Lo pensamos como un sistema que permita combinar medios propios con transporte masivo, como se hace en muchas ciudades de Europa”, agregó Vendrasco.
Otro aspecto destacado fue la integración regional e industrial. La tecnología es brasileña, pero con una clara vocación de transferencia de conocimiento. “Todos los técnicos y operadores pueden ser uruguayos, y se busca que muchos componentes se fabriquen en el país”, explicó Viurarena. El sistema funcionaría de forma automática y sin conductor, desde un centro de mando, lo que también reduce costos operativos.
Una propuesta para abrir el debate
Con una obra estimada en dos años y un año adicional de puesta en funcionamiento y calibración, el proyecto se presenta como una alternativa concreta para repensar la movilidad metropolitana.
“Nuestra intención no es imponer una solución, sino aportar una alternativa para el debate sobre el transporte público en Montevideo”, concluyó Viurarena.
Más que un proyecto cerrado, la propuesta de Berkes, Teyma y Aerom busca abrir la discusión sobre cómo dar un salto cualitativo en la movilidad de pasajeros en Uruguay, integrando eficiencia, tecnología, sustentabilidad y planificación urbana en un corredor clave para el desarrollo del área metropolitana.







