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EXPOCARGA 2025

FORO PASAJEROS: Movilidad y calidad de vida: el caso Helsinki como inspiración para los sistemas de transporte del futuro


14.01.2026
FORO PASAJEROS: Movilidad y calidad de vida: el caso Helsinki como inspiración para los sistemas de transporte del futuro

El Foro PASAJEROS de EXPOCARGA 2025 abrió su agenda con una charla que invitó a pensar el transporte público más allá de la infraestructura y los modos, colocándolo en el centro de la calidad de vida urbana. Bajo el título “Movilidad y calidad de vida: el caso Helsinki”, la ingeniera civil uruguaya Florencia Bigatti, máster en Movilidad Urbana Sostenible y Joven Consultora del Año 2024 en Finlandia, compartió la experiencia del área metropolitana de Helsinki como un caso de éxito en planificación, gestión y enfoque al usuario.

Pasajeros es un foro que reúne expertos en movilidad para discutir soluciones innovadoras y sostenibles. Y hoy quiero contarles algunas de las buenas prácticas en movilidad urbana que he visto en Helsinki”, expresó Bigatti al comenzar su exposición.

Su presentación combinó datos, ejemplos concretos y una mirada cercana construida desde su rol profesional, pero también desde su experiencia cotidiana como usuaria del transporte público.

De Uruguay a Finlandia: una mirada con perspectiva comparada

Florencia Bigatti se graduó como ingeniera civil en Uruguay en 2019 y, convencida del valor del transporte público como herramienta de desarrollo social, decidió profundizar su formación realizando una maestría en Movilidad Urbana Sostenible, con estudios en la Universidad Politécnica de Cataluña y en Aalto University, en Finlandia.

Hace tres años y medio me fui a hacer una maestría en movilidad urbana sostenible, y estas buenas prácticas surgen tanto de mi trabajo como de ser usuaria frecuente del transporte público”, explicó.

Actualmente radicada en Finlandia, trabaja en WSP, una de las consultoras líderes a nivel mundial en ingeniería y servicios profesionales. “Somos alrededor de 74.000 expertos en el mundo y, solo en Finlandia, somos 850 personas”, detalló, señalando que su labor se centra en el sector ferroviario, la consultoría estratégica y la experiencia del pasajero.

Esta combinación de formación académica, trabajo técnico y vivencia diaria le permitió construir una mirada integral sobre los sistemas de transporte y sus impactos en la vida urbana.

Un territorio complejo, un sistema eficiente

Para comprender el caso de Helsinki, Bigatti propuso primero entender su contexto. Finlandia cuenta con 5,5 millones de habitantes, de los cuales aproximadamente 1,5 millones viven en el área metropolitana de Helsinki.

El primer gran reto es la geografía”, explicó. El país tiene cerca de 170.000 islas, y solo en el sur de Helsinki existe un archipiélago de más de 330 islas, algunas de ellas densamente pobladas.

Un ejemplo es Lauttasaari, una isla residencial con 25.000 habitantes. “El desafío es cómo conectar a esos residentes y garantizarles una buena calidad de vida sin generar congestión”, señaló.

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A esto se suma una densidad relativamente baja y una expansión urbana marcada por la aparición de ciudades dormitorio durante las décadas de 1950 y 1960. “Tenemos núcleos densos, pero también grandes áreas verdes y bosques entre urbanizaciones”, describió.

El tercer gran desafío es el clima. “Los inviernos son largos, con temperaturas bajo cero y noches extensas. Todo eso debe considerarse en la planificación del transporte, desde el diseño de las paradas hasta el mantenimiento de la red”.

Resultados que hablan por sí solos

A pesar de estos condicionantes, Helsinki ha logrado cifras destacables. “En las horas pico, el 70% de los viajes de pasajeros se realizan en transporte público”, afirmó Bigatti. En el total de los viajes del área metropolitana, la participación del transporte público se mantiene en torno al 24%, con una recuperación progresiva tras la pandemia.

Pero uno de los indicadores más reveladores es la satisfacción de los usuarios. “Desde que se mide, la satisfacción supera el 80%”, destacó, señalando que esto refleja un fuerte sentido de pertenencia y orgullo ciudadano hacia el sistema.

Integrar ciudad y transporte desde el origen

Uno de los primeros aprendizajes que Bigatti quiso compartir fue la planificación integrada del desarrollo urbano y el transporte. Para ilustrarlo, relató una experiencia de sus primeros días en Finlandia, cuando visitó un puente de más de 1.200 metros destinado exclusivamente a tranvías, peatones y ciclistas.

Lo impresionante no es solo el puente, sino lo que hay detrás: se construyó porque se estaba desarrollando un nuevo barrio y se pensó primero cómo se moverían esas personas”, explicó.

Este puente redujo los tiempos de viaje en diez minutos, priorizó modos sostenibles y evitó mayor congestión en el centro. Además, estudios posteriores demostraron que la mejora en accesibilidad incrementó el valor del suelo, lo que ayudó a justificar la inversión.

No se construye primero el barrio y después se piensa el transporte. Se planifica todo de forma integral”, remarcó.

Una autoridad metropolitana como eje del sistema

El segundo gran pilar es la existencia de una autoridad metropolitana sólida: Helsinki Region Transport (HSL), creada en 2010.

Antes, cada municipalidad organizaba su propio transporte, con líneas duplicadas, tarifas complejas y sin foco en el pasajero”, recordó Bigatti.

Con la creación del HSL, inicialmente integrado por cuatro municipios y luego ampliado a nueve, se logró una misión y visión compartidas. “El objetivo era claro: que el transporte público se transformara en la primera elección de movilidad”.

Hoy, el HSL se encarga de la planificación, la gestión, la infraestructura, las licitaciones y contratos con operadores, el sistema tarifario, las inspecciones y la comunicación con los usuarios.

El financiamiento proviene de un fondo común donde cada municipio aporta según su población y el nivel de servicio que recibe”, explicó. El impacto fue tan positivo que el modelo se replicó en otras regiones urbanas del país.

Un sistema multimodal pensado como una orquesta

Helsinki cuenta con trenes de cercanía, metro, tranvías, buses troncales y alimentadores, ferris y bicicletas. Sin embargo, Bigatti enfatizó que el éxito no radica en la cantidad de modos, sino en su coordinación.

No es solo tenerlos, sino cómo interactúan entre sí. El sistema hay que pensarlo como una orquesta”.

La red se organiza en un esquema troncal–alimentador, donde cualquier cambio en un modo impacta en el resto. Un caso emblemático fue la ampliación del metro hacia el este.

Antes entraban más de 100 ómnibus por hora al centro en hora pico, generando congestión y tiempos excesivos”, explicó. Con la extensión del metro, los buses pasaron a ser alimentadores, se acortaron recorridos, aumentaron frecuencias y mejoró notablemente la experiencia del usuario.

Instalar un metro no alcanza. Hay que pensar cómo se llega al metro y cómo funciona todo el sistema de forma integral”, subrayó.

Contratos, tarifas y comunicación: el pasajero en el centro

Otro elemento clave son los modelos de contratación. En Helsinki, el transporte público se concibe como un servicio esencial. “El Estado asume el riesgo de la demanda y paga por servicio, con incentivos y penalizaciones vinculadas a puntualidad, cancelaciones y estado de la flota”, explicó Bigatti.

El foco en el usuario también se refleja en el sistema tarifario integrado, que permite viajar de punta a punta con un solo ticket, y en una política activa de subsidios a los abonos mensuales para fomentar el cambio de comportamiento.

La comunicación es otro pilar. “La información anticipada genera confianza. El pasajero siente que el sistema lo acompaña”, señaló, destacando campañas empáticas y mensajes de agradecimiento tras interrupciones del servicio.

Lecciones para pensar el futuro

Hacia el cierre, Bigatti invitó a reflexionar sobre qué prácticas podrían inspirar al área metropolitana de Montevideo.

Quizás no empecemos con un puente de 1.200 metros, pero sí podemos empezar por lo que no se ve: una estructura organizacional integrada, una visión común y un sistema pensado de forma integral”.

Si logramos que el transporte público sea la elección natural de los ciudadanos, estaremos mejorando la calidad de vida de nuestras ciudades”, concluyó.

La charla dejó una enseñanza clara: la movilidad sostenible no es solo infraestructura, sino planificación, gobernanza, empatía y constancia. Helsinki demuestra que, incluso en contextos complejos, es posible construir sistemas de transporte que conecten destinos, unan personas y mejoren la vida urbana.