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EXPOCARGA 2025

FORO PASAJEROS: El transporte de pasajeros en transición: un sistema que debate su futuro


16.01.2026
FORO PASAJEROS: El transporte de pasajeros en transición: un sistema que debate su futuro

El Panel 2 en el foro PASAJEROS de EXPOCARGA 2025, titulado “El transporte de pasajeros en transición: desafíos, regulación y nuevas formas de movilidad”, reunió a referentes de las principales organizaciones empresariales del sector en Uruguay para reflexionar sobre el presente y el futuro de la movilidad de personas.

La instancia fue moderada por Mauricio Silvera, director de Comomemuevo.uy, y contó con la participación de Diego González Rovascio, prosecretario de Transporte Escolar del Uruguay (TEU); Alejandro Marrone, presidente de CEPROTUR – Centro de Propietarios de Vehículos de Turismo; Alejandro Fernández, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Carretero por Autobús (ANETRA); y Oscar Dourado, presidente de la Gremial Única del Taxi en Uruguay.

Desde el inicio, el panel dejó en claro que el transporte de pasajeros atraviesa una etapa de redefinición profunda, marcada por cambios tecnológicos, nuevas formas de movilidad, tensiones regulatorias y la necesidad de mayor coordinación entre actores.

Innovación, plataformas y el rol social del taxi

Uno de los momentos más intensos del panel estuvo marcado por la intervención de Oscar Dourado, quien puso el foco en el impacto que tuvo la irrupción de las plataformas digitales en el sistema tradicional de transporte. A lo largo de su exposición, sostuvo que estos modelos “aceleraron cambios que iban a ocurrir de todas formas”, pero alertó sobre sus consecuencias.

Dourado señaló que “aquellos que prometían democratizar el transporte terminaron atendiendo solo las zonas que les convienen, con tarifas dinámicas que priorizan su rentabilidad y no la del usuario”, y remarcó que el taxi regulado ofrece “certeza, transparencia y un precio justo que el pasajero conoce de antemano”.

En ese marco, destacó que el taxi no solo resistió la competencia, sino que se transformó. “Hoy el taxímetro está consolidado, con más de un millón de viajes mensuales despachados por nuestras aplicaciones y una base de usuarios registrada que confía en el sistema”, afirmó, subrayando que el sector no perdió permisos ni puestos de trabajo incluso tras la pandemia.

Uno de los ejes más valorados de su exposición fue el rol social que cumplió el taxi en los momentos más críticos. “Cuando el derecho a la salud no puede ejercerse por falta de transporte, deja de ser un derecho y pasa a ser un privilegio”, reflexionó, recordando que durante la pandemia el sector redujo tarifas y trabajó en coordinación con organismos públicos para garantizar traslados a vacunatorios, centros de salud y mutualistas.

Dourado también puso énfasis en el desarrollo del taxi accesible, al que definió como “una herramienta de inclusión real, pensada para familias y personas con movilidad reducida que muchas veces no quieren llamar la atención ni depender de un servicio especial”. En ese sentido, destacó el trabajo conjunto con la Intendencia de Montevideo y el reconocimiento económico a los trabajadores que prestan ese servicio.

Conclusión del sector taxi: el futuro pasa por un sistema regulado, transparente, socialmente comprometido y tecnológicamente actualizado, integrado en un esquema multimodal que priorice al ciudadano.

Transporte escolar: seguridad, regulación y un cambio cultural pendiente

Desde la perspectiva del transporte escolar, Diego González Rovascio puso el acento en un problema que, según explicó, se ha profundizado en los últimos años. “Una de las mayores preocupaciones hoy son las llamadas ‘calesitas de los padres’, donde varios niños se trasladan en autos particulares sin ninguna medida de seguridad”, advirtió.

González remarcó que, tras la pandemia, el sector aún no logró recuperarse plenamente y que el cierre de colegios y la baja de matrículas impactaron directamente en la actividad. Sin embargo, sostuvo que el principal desafío no es solo económico, sino cultural. “Se exige seguridad, pero muchas veces no se respeta el lugar de las camionetas escolares ni se dimensiona el riesgo de llevar cinco o seis niños sin cinturones”, afirmó.

En contraposición, destacó el alto nivel de control que tiene el transporte escolar formal. “Nuestros vehículos son inspeccionados todos los años, no solo en lo mecánico, sino en cada elemento de seguridad, desde los asientos hasta la iluminación para el ascenso en invierno”, explicó, subrayando que esa regulación es clave para proteger a los niños.

González valoró especialmente el trabajo conjunto dentro de la Cámara de Transporte. “Si querés llegar rápido, andá solo; si querés llegar lejos, andá acompañado”, señaló, enfatizando que la articulación con otros subsectores es fundamental para sostener la actividad.

Conclusión del sector escolar: la regulación es una fortaleza en términos de seguridad, pero se necesita mayor concientización social y apoyo institucional para preservar un servicio esencial para las familias.

El ómnibus como columna vertebral de la movilidad nacional

En representación del transporte carretero por autobús, Alejandro Fernández defendió el rol estratégico del ómnibus como concesionario de un servicio público esencial. “Es impensable el desarrollo del país sin el transporte colectivo por carretera”, afirmó, recordando que durante la pandemia fue el ómnibus el que garantizó la conectividad de trabajadores de la salud, la seguridad y los servicios básicos.

Fernández subrayó que el transporte colectivo es “el medio más seguro y confiable”, respaldando su afirmación con datos de siniestralidad que muestran que el ómnibus casi no aparece en las estadísticas de accidentes graves. “Mientras un auto particular transporta en promedio 1,2 personas, un ómnibus lleva 40 o 50, con un impacto enorme en seguridad vial, congestión y ambiente”, explicó.

El presidente de ANETRA también alertó sobre desafíos regulatorios y económicos. Manifestó preocupación por la reglamentación del Convenio 153, señalando que “no se puede legislar de la misma manera al transporte de carga que al transporte de personas”, y advirtió que nuevas exigencias sin financiamiento ni subsidios pueden poner en riesgo la sostenibilidad del sistema.

Asimismo, destacó los avances tecnológicos del sector, desde motores Euro 5 hasta mejoras constantes en confort y seguridad, y señaló que el gran desafío es recuperar pasajeros en un contexto donde la venta de boletos aún no alcanza los niveles prepandemia.

Conclusión del sector ómnibus: el transporte colectivo debe ser protegido con políticas públicas coherentes, financiamiento adecuado y regulaciones adaptadas a la realidad nacional.

Transporte turístico: coordinación, saturación y recuperación pendiente

Desde CEPROTUR, Alejandro Marrone describió al transporte turístico como uno de los sectores más golpeados por la pandemia. “Hubo colegas que apagaron los motores en marzo de 2020 y nunca más los volvieron a encender”, recordó, señalando que aún están lejos de los niveles de actividad previos.

Marrone alertó sobre la saturación del mercado y planteó la necesidad de limitar nuevos permisos. “Hoy hay más oferta que demanda fuera de la temporada alta, y eso termina precarizando el trabajo”, sostuvo, agregando que el sector está elaborando argumentos técnicos para plantear este tema ante las autoridades.

También destacó que el índice de siniestralidad del transporte turístico es prácticamente nulo y que existe un fuerte compromiso con la calidad y la seguridad. En ese sentido, coincidió con otros panelistas en la necesidad de una mayor coordinación institucional entre turismo, transporte y gobiernos departamentales.

Conclusión del sector turístico: sin ordenamiento, fiscalización y articulación con el resto del sistema, la recuperación será incompleta y desigual.

Complementariedad, regulación y un futuro integrado

En el tramo final del panel, todos los participantes coincidieron en que el camino no es la competencia desregulada, sino la complementariedad. Se planteó que taxis, ómnibus, transporte escolar, turismo y servicios accesibles deben funcionar como piezas de un mismo sistema.

La regulación fue defendida como un elemento clave para garantizar seguridad, equidad y calidad. “Las regulaciones existen porque el transporte de personas implica una responsabilidad social mayor”, fue una de las ideas que atravesó el debate.

Al proyectar el transporte de pasajeros a diez años, surgieron conceptos como movilidad multimodal, integración metropolitana, electrificación progresiva, uso inteligente de la tecnología y centralidad del usuario. También se remarcó que los cambios ya comenzaron y que “abrirse al cambio no es perder identidad, sino asegurar el futuro”.

Conclusión general del panel

El panel dejó un mensaje claro: el transporte de pasajeros en Uruguay atraviesa una transición inevitable, pero cuenta con un capital humano, empresarial y técnico sólido para afrontarla. La clave estará en fortalecer la coordinación entre actores, actualizar las regulaciones sin perder garantías, y construir un sistema integrado que combine innovación, seguridad y compromiso social.

Más que competir entre sí, los distintos subsectores coincidieron en que el verdadero desafío es trabajar juntos para seguir conectando destinos, uniendo personas y sosteniendo un derecho básico para el desarrollo del país.