FORO PROTRANSPORTE: El acuerdo Unión Europea–Mercosur: una oportunidad histórica que exige preparación, competitividad y visión de largo plazo

El primer panel de la jornada analizó las implicancias del Acuerdo Unión Europea–Mercosur, abordando su impacto en el comercio exterior, la atracción de inversiones y la competitividad de los países del bloque. Moderado por Emilio Rivero, Gerente General del INALOG, contará con la participación de Carmen Porteiro, Presidenta de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU); Valeria Csukasi, Subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores; Petros Mavromichalis, Embajador de la Unión Europea en Uruguay; y Pedro Garra, CEO de Sur Terminales Logísticas y Presidente de la Cámara Uruguaya de Logística (CALOG).
Valeria Csukasi – Subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores: “El acuerdo no se negoció para la foto ni para el acto protocolar; se negoció para generar oportunidades reales de crecimiento y desarrollo.”
Petros Mavromichalis – Embajador de la Unión Europea en Uruguay: “Si todo avanza como esperamos, la parte comercial del acuerdo podría entrar en vigor de forma provisional el próximo año.”
Carmen Porteiro – Presidenta de la Unión de Exportadores del Uruguay: “La desgravación arancelaria es fundamental, pero no alcanza si no somos competitivos en costos, tiempos y confiabilidad.”
Pedro Garra – Presidente de la Cámara Uruguaya de Logística (CALOG): “La logística es un negocio de escala: si Uruguay deja de ser un hub y pasa a ser feeder, se aleja del mundo.”
Emilio Rivero – Gerente General del INALOG: “Este acuerdo puede potenciar los negocios, pero también nos obliga a anticipar desafíos y a preparar la logística del país.”
La primera jornada del Foro PROTRANSPORTE, realizada en el marco de EXPOCARGA 2025, se transformó en uno de los espacios de análisis más densos y estratégicos del evento. Bajo el eje “Desafíos y oportunidades del Acuerdo Unión Europea–Mercosur”, referentes del sector público, diplomático, exportador y logístico coincidieron en un mensaje central: la firma del acuerdo no será el punto de llegada, sino el inicio de una etapa que exigirá cambios profundos en la forma de producir, exportar y mover cargas en Uruguay y en la región.
La apertura estuvo a cargo de Emilio Rivero, Gerente General del Instituto Nacional de Logística (INALOG), quien subrayó el sentido del foro: “Protransporte nace como un ámbito para discutir el presente y el futuro del transporte y la logística en Uruguay, con los principales actores sentados en la misma mesa”.
Rivero recordó que el acuerdo involucra a dos bloques de enorme peso global: “Estamos hablando de un acuerdo entre dos regiones que conformarían una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo. Eso genera oportunidades claras, pero también desafíos que debemos anticipar y gestionar”.
Veinticinco años de negociación y una fecha clave
La Subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, ofreció una de las exposiciones más extensas y conceptuales del panel. Con tono directo, definió el acuerdo como “el proceso de negociación más largo y más complejo que ha enfrentado la Unión Europea” y recordó que estuvo bloqueado durante años por “las sensibilidades de la agricultura europea y de la industria del Mercosur”.
Csukasi explicó por qué el momento actual marca una diferencia: “Durante años decíamos que el acuerdo estaba cerrado, pero como no lo firmábamos, siempre aparecía alguien que quería reabrirlo. El día que se firma, eso se termina”.
Y fue más allá: “En el momento en que estampemos la firma, el acuerdo deja de ser responsabilidad de los gobiernos y pasa a los parlamentos. El contenido ya no se toca más”.
Sin embargo, la jerarca insistió en que el verdadero desafío no es la firma: “El peor escenario sería que el acuerdo entre en vigor y que como país nos quedemos preguntando qué hacer. Este acuerdo no se negoció para el acto protocolar, se negoció para generar oportunidades reales de crecimiento y desarrollo”.

En ese sentido, destacó la necesidad de anticiparse: “Tenemos que llegar al momento de la entrada en vigor con los negocios pensados, las inversiones identificadas y las cadenas logísticas preparadas”.
Impacto más allá del comercio tradicional
Csukasi también puso el foco en los efectos indirectos del acuerdo: “Si crecen las operaciones de comercio exterior del Mercosur, eso va a impactar en la logística regional, incluso más allá de lo que Uruguay exporta o importa hoy”.
Y advirtió que el acuerdo puede ayudar a corregir ineficiencias históricas: “Algunos de los problemas que enfrentamos para la circulación de bienes y servicios dentro del Mercosur se van a ir reduciendo, y eso genera más oportunidades para todos”.
La perspectiva europea: ratificación, comercio y vínculo político
Desde la mirada europea, el Embajador de la Unión Europea en Uruguay, Petros Mavromichalis, explicó el complejo proceso institucional que sigue a la conclusión de las negociaciones. “Cerrar una negociación no es el final. Luego viene la revisión legal, la traducción a 24 idiomas y la aprobación por parte de los Estados miembros”, detalló.
El diplomático subrayó que el acuerdo no puede ser vetado por un solo país: “Se aprueba por mayoría cualificada, lo que significa que ningún Estado miembro puede bloquearlo”.
Respecto a los plazos, señaló: “Si todo avanza como esperamos, la parte comercial del acuerdo podría entrar en vigor de forma provisional el año próximo”.
Mavromichalis destacó el impacto inmediato de esa etapa: “Eso permitiría exportar más y pagar menos aranceles, e importar a menor costo”. Pero también remarcó la dimensión política y cultural: “Queremos que haya más Europa en Uruguay y más Uruguay en Europa. Compartimos historia, valores e idiomas”.
Exportadores: oportunidades concretas y exigencias reales
Desde el sector exportador, Carmen Porteiro, Presidenta de la Unión de Exportadores del Uruguay, contextualizó el debate en un escenario global complejo: “Este ha sido un año de enorme incertidumbre, con cambios en las reglas del comercio internacional y tensiones arancelarias”.
En ese marco, sostuvo que el acuerdo es clave: “La Unión Europea ya es un aliado estratégico para Uruguay, tanto en exportaciones como en inversiones. Este acuerdo consolida y amplía esa relación”.
Porteiro fue clara al señalar que los beneficios no serán automáticos: “La desgravación arancelaria es fundamental, pero no alcanza si no somos competitivos en costos, tiempos y confiabilidad”.
Ilustró el impacto con un ejemplo concreto: “Cuando Uruguay perdió una preferencia arancelaria, las exportaciones de pesca cayeron de 46 a 6 millones de dólares. Eso muestra cómo un cambio en el acceso al mercado puede transformar un sector entero”.
También enfatizó la sostenibilidad como factor diferencial: “El mercado europeo es exigente. La sostenibilidad no es solo medio ambiente; incluye lo social y la gobernanza. Ahí es donde Uruguay puede diferenciarse”.
Logística: el rol del hub regional
El cierre conceptual del panel estuvo a cargo de Pedro Garra, Presidente de la Cámara Uruguaya de Logística (CALOG), quien advirtió que el acuerdo llega en un momento clave: “Hoy estos acuerdos no son opcionales, son imprescindibles. El mundo cambió y las barreras están volviendo”.
Garra remarcó la importancia del volumen: “La logística es un negocio de escala. Uruguay necesita trabajar para la región. Si dejamos de ser un puerto hub y pasamos a ser un puerto feeder, nos alejamos del mundo”.
El empresario alertó sobre los costos logísticos: “Hay productos a los que 10 o 20 dólares les hacen la diferencia entre llegar o no llegar al mercado europeo”.
Y proyectó nuevas oportunidades: “Uruguay tiene una base de sostenibilidad única. Podemos ser proveedores de combustibles sustentables y de hidrógeno verde para Europa”.
Finalmente, dejó un mensaje contundente: “Estos acuerdos nos obligan a subir el estándar, a incorporar tecnología, a ser más eficientes y a movernos rápido. Si no lo hacemos, quedamos fuera del mapa”.
Un punto de partida, no de llegada
El Foro PROTRANSPORTE dejó una conclusión compartida: el Acuerdo Unión Europea–Mercosur abre una oportunidad histórica, pero su éxito dependerá de la capacidad del país para anticiparse, coordinar esfuerzos y ejecutar.
Como resumió Csukasi: “Este acuerdo fue negociado para generar desarrollo, empleo y crecimiento. Y ese trabajo empieza ahora”.







