Arianna Spinelli: "El próximo gran paso de la movilidad sostenible en Uruguay será el transporte de carga"

La directora nacional de Energía analizó el presente y el futuro de la movilidad sostenible en Uruguay. Destacó que el objetivo del Gobierno es alcanzar un 50% de la flota de ómnibus urbanos eléctricos para 2030, confirmó que el transporte pesado ya forma parte de la agenda estratégica y sostuvo que el país mantendrá su apuesta por la electromovilidad mientras avanza en el desarrollo del hidrógeno y otros combustibles alternativos.
La movilidad sostenible continúa consolidándose como una política de Estado en Uruguay. Si bien la incorporación de vehículos eléctricos particulares ha sido la cara más visible del proceso durante los últimos años, el foco comienza a trasladarse hacia aquellos segmentos donde la reducción de emisiones puede generar un mayor impacto: el transporte colectivo y el transporte de carga.
En diálogo con nuestro medio, la directora nacional de Energía, Arianna Spinelli, explicó cuáles son las prioridades del Gobierno para los próximos años, cómo se viene trabajando con operadores públicos y privados, y cuáles son los desafíos que enfrenta la transición energética del sector transporte.
El transporte pesado comienza a ganar protagonismo
Consultada sobre la llegada de los primeros camiones eléctricos y las experiencias que comienzan a desarrollarse en Uruguay, Spinelli señaló que el transporte de carga ya integra la planificación estratégica del Gobierno.
"Si pensamos en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, un ómnibus o un camión generan un impacto mucho mayor que varios vehículos particulares. Por eso, desde el punto de vista de los objetivos ambientales y de eficiencia energética, el transporte profesional es una prioridad."
La jerarca explicó que, si bien la baja en los costos de la tecnología impulsó principalmente el crecimiento de los vehículos eléctricos particulares, la estrategia nacional apunta ahora a acelerar la incorporación de tecnologías limpias en los segmentos de mayor consumo energético.
Objetivo 2030: la mitad de la flota urbana será eléctrica
Uno de los principales compromisos asumidos por el Gobierno es alcanzar que el 50% de la flota de ómnibus urbanos sea eléctrica en 2030.
Para lograrlo, Uruguay cuenta con el Fideicomiso de Movilidad Sostenible, una herramienta que financia la diferencia de costo entre una unidad convencional y una eléctrica, además de actuar como garantía para facilitar el recambio de flota por parte de las empresas transportistas.
Spinelli recordó que el país cerró 2025 con algo más del 15% de la flota urbana electrificada y que la meta para este año es alcanzar el 20%, para luego avanzar progresivamente hacia el objetivo final.
"El crecimiento deberá acelerarse. Queremos pasar del 20 al 30, luego al 40 y finalmente al 50%. Es un desafío importante y estamos trabajando para lograrlo."
Una política de Estado
La directora destacó que la movilidad sostenible dejó de ser una iniciativa aislada para transformarse en una política nacional.
Recordó que en febrero de 2025 quedó formalizada la Política Nacional de Movilidad Urbana Sostenible, elaborada conjuntamente por distintos organismos públicos durante más de una década.
La iniciativa creó una comisión interministerial integrada por los ministerios vinculados a energía, transporte, economía, ambiente y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), cuya coordinación durante el primer período quedó a cargo del Ministerio de Industria, Energía y Minería.
"La movilidad sostenible no es solamente movilidad eléctrica. También implica pensar ciudades donde caminar, usar la bicicleta y fortalecer el transporte colectivo."
El transporte de carga también forma parte de la agenda
Uno de los temas que comienza a tomar fuerza es la electrificación del transporte pesado.
Spinelli reconoció que aún existen desafíos importantes, especialmente vinculados a la infraestructura de carga y a los costos iniciales de incorporación de estas tecnologías, aunque destacó que las primeras experiencias permitirán generar conocimiento para futuras políticas públicas.
"Estamos siguiendo muy de cerca las primeras incorporaciones de camiones eléctricos y dialogando con todos los actores del sector para identificar cuáles son las necesidades que permitan acelerar este proceso."
La jerarca adelantó que la Comisión de Movilidad Sostenible trabajará específicamente sobre diagnósticos destinados al transporte de carga, con el objetivo de definir futuros instrumentos de incentivo.
Capacitación y transferencia de conocimiento
Además del financiamiento, otro de los pilares será la capacitación.
La Dirección Nacional de Energía prepara talleres en distintos departamentos del país para compartir experiencias con empresas de transporte, talleres mecánicos y operadores.
"Las empresas más pequeñas tienen mayores dificultades para acceder al conocimiento. Por eso vamos a llevar esa experiencia al interior del país y generar instancias de intercambio."
Paralelamente, el organismo trabaja en la elaboración de guías para usuarios de vehículos eléctricos y operadores de transporte, contemplando aspectos relacionados con la utilización de la infraestructura de carga y las buenas prácticas de operación.
Hacia una regulación de la electromovilidad
Aunque el crecimiento del parque eléctrico se produjo principalmente por la evolución del mercado, la directora considera que llegó el momento de comenzar a ordenar algunos aspectos regulatorios.
Entre las medidas que se analizan figura la creación de un registro nacional de puntos de carga, herramienta que permitirá disponer de información estadística para diseñar políticas públicas basadas en datos. "La electromovilidad creció muy rápidamente y ahora necesitamos comenzar a construir una regulación mínima que acompañe ese desarrollo."
Hidrógeno y combustibles alternativos
Además de la electrificación, Uruguay continúa desarrollando distintas alternativas para descarbonizar el transporte pesado.
Spinelli destacó el avance de los proyectos vinculados al hidrógeno verde, especialmente la iniciativa CAIROS, que incorporará camiones impulsados por hidrógeno y permitirá obtener información real sobre esta tecnología.
No obstante, reconoció que todavía existen desafíos económicos.
"Hoy los derivados del hidrógeno todavía no logran competir en precio con los combustibles fósiles, pero hay un fuerte interés internacional por desarrollar estas tecnologías y Uruguay reúne condiciones muy favorables."
Entre esas ventajas mencionó la generación eléctrica prácticamente renovable, la estabilidad institucional, la infraestructura logística y la disponibilidad de CO₂ biogénico para producir combustibles sintéticos como el e-metanol.
La directora también recordó que el país estudia otras alternativas como el diésel renovable, los biocombustibles y combustibles obtenidos a partir de residuos orgánicos, entendiendo que la transición energética no dependerá de una única tecnología.
Economía circular y reciclaje de baterías
Otro aspecto abordado durante la entrevista fue el tratamiento de las baterías cuando finalicen su vida útil.
Spinelli explicó que ya se encuentra vigente la normativa que establece la responsabilidad de los importadores respecto a la gestión de estas baterías, promoviendo en primera instancia su reutilización para aplicaciones estacionarias y posteriormente su reciclaje.
"La segunda vida de las baterías y su reciclaje pueden transformarse en una nueva oportunidad para desarrollar industrias vinculadas a la economía circular y generar empleo."
Asimismo, destacó que la evolución tecnológica permitirá que las nuevas baterías tengan una vida útil considerablemente mayor que las primeras generaciones.
No habrá cambios de rumbo
Finalmente, la directora nacional de Energía llevó tranquilidad al sector respecto al futuro de la política de movilidad sostenible.
Si bien reconoció que algunos incentivos tributarios podrán ajustarse conforme disminuya el costo de los vehículos eléctricos, aseguró que ello responde a la evolución natural del mercado y no implica una modificación de la estrategia nacional.
"Uruguay va a continuar apostando a la movilidad sostenible. La electromovilidad seguirá siendo uno de los pilares de esa transformación, junto con el desarrollo del transporte colectivo, el transporte de carga y los combustibles alternativos."
Con una hoja de ruta definida, objetivos cuantificables y una coordinación interinstitucional consolidada, Uruguay se prepara para afrontar una nueva etapa de la transición energética, donde el desafío ya no será únicamente incorporar más vehículos eléctricos, sino avanzar hacia un sistema de transporte cada vez más eficiente, competitivo y ambientalmente sostenible.





